No polo · No yates · No croquet
Estamos hartos de marcas de hombres a caballo
haciendo cosas que a nadie interesan.
Nosotros elegimos a otro caballero.
Al que salió en busca de lo imposible con lo que tenía.
Al que confundió molinos con gigantes y aun así cargó contra ellos.
Al que fue ridículo, obstinado, honesto y libre.
Al Caballero de la Triste Figura
que todos, en algún momento, quisimos ser.
Y que todos, de alguna manera, fuimos.
Honestidad y calidad.
«La libertad es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos.»